Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche los atardeceres, los arrabales, algunos espejos de azogue interior, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor, acaso de lo mío que encuentro en mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



sábado, 29 de noviembre de 2025

"AHÍ ESTÁS"

 "Yo soy este intervalo entre yo y yo mismo". 


En unos instantes de reunión o reencuentro con la ciudad, en uno de esos sueños que la crearon y a mí despertó en su conciencia y misterio. A solas. O juntos sin mirarnos. Incómodo. Ahora la soledad es melancolía y Ronda una postal de plásticos y colores, es otra. La noche extraña y el vacío absoluto. Yo no era yo y ella perdió su espejo y verso. Y ese ínfimo intervalo, entre yo y yo mismo, se transformó en un yermo y extenso desierto de travesías imposibles, de nostalgias sin retorno. 




(A Fernando Pessoa por la frase y por mi identificación o reencuentro, o acaso solo por la añoranza. Y a Nézir Muhadri por la fotografía y por permitirme incluir a una Ronda que ya es quimera rota, sueño en saldo).

No hay comentarios:

Publicar un comentario