Sábado de Cuaresma, 21 de marzo, fecha señalada para el desarrollo o declamación, en la Iglesia del Espíritu Santo, del Pregón de la Real Hermandad del Santo Entierro de Cristo, Nuestra Señora de la Soledad, Cristo Resucitado y Nuestra Señora de Loreto, y van XXXII o lo que es lo mismo, 32 ediciones.
Espectacular escenografía o decorado.
Si bien, desde hace años, más que por el Pregón, un día rubricado, por su componente íntimo, entrañable, fraterno, en uno de esos temblores del corazón que dejan sin aliento, por la imposición, en un estremecedor aire de sorpresa y secreto, de la insignia o escudo de oro de la Hermandad a un Hermano o Hermana insigne y cercano. Y este año ha sido igual de emotivo e íntegro, reconocido por sabido, merecido por acreditado, a D. Antonio Morales Martín, nuestro siempre "conserje", por una diligencia y discreción notables, ejemplares. Por cierto, felicitaciones a su presentador o al presentador del acto, al bueno de D. Alfonso Marín, hábil ya en estas presentaciones, de hilvanar de manera sencilla y honesta en unos pocos párrafos, la complejidad del perfil y de las bondades de la persona distinguida.
Pero este fue el destacado cierre o colofón al evento. Porque pasadas las 7 de la tarde, hora crepuscular y absoluta, tras la formal y algo accidentada apertura de la ceremonia, tomó la palabra, o la poesía, Dña. Rebeca Muñoz en la presentación del pregonero. Ella abrió un bello camino "paulino" por la esencia del Barrio y desde el cual prosiguió, cómodo, seguro, el pregonero.
A D. Jaime Aranda Fernández le correspondió, en este 2026, pregonar a la Hermandad. Y el suyo fue un Pregón sobrio, firme y evangélico. Un hermoso "inventario contable" de notas o apuntes históricos del Barrio, de la identidad de la Hermandad, en una "conjura secreta, no escrita" (hasta ahora o también ahora) junto a un extendido relato teologal en torno a la Muerte y Resurrección de Cristo. "Tradición, familia, memoria y esperanza".
El acto y la tarde noche tuvo otros capítulos reseñables, como la presentación de la 'Saya' para la Virgen de Loreto, realizada por D. Manuel Pérez Aviles y donada por Dña. Ana Aguilera, y la cual engrosará el rico ajuar y patrimonio artístico de la Hermandad.
Asimismo, destacar el homenaje a los Hermanos que soportan y llevan el peso de la tradición y la emoción. A D. José María Calvente, del paso de Cristo Yacente; a D. Antonio Millán, del paso de Nuestra Señora de la Soledad; a D. José C. Canales, costalero de Cristo Resucitado; y a Dña. Ana Belén Fernández, costalera de Nuestra Señora de Loreto.
Pablo Garcés, "Pablito", nombrado Joven Cofrade del año. Garantía y garantizado el futuro o lo que tenga que venir en la Hermandad y Barrio.
Y por último destacar las honestas y humildes palabras del nuevo Hermano Mayor, D. Antonio A. López Márquez, emocionadas en el reconocimiento a su predecesor, D. Miguel Becerra.
Tradición Viva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario