Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche, como dice él, los atardeceres, los arrabales, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor de mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



miércoles, 26 de noviembre de 2014

LIBROS QUE VOY LEYENDO:



LA FIESTA DEL CHIVO



MARIO VARGAS LLOSA



“Olvida el ardor, las llagas en las piernas, el miedo. No se mueve. Volverse invisible, inexistente” “Te mentí, no tengo un amante, prima. No lo he tenido nunca, ni lo tendré. Ami, papa y su Excelencia me volvieron un desierto”




Esta ha sido una novela a la que me fue difícil empezar a leer y de la que, luego, me fue muy difícil dejar de leer. Agradezco, siquiera por su insistencia, a Juan Benítez Melgar la recomendación y porque, lo reconozco, es una obra dura, pero magistral. Terminé exhausto tras leerla. Una historia a caballo entre la ficción  (la familia Cabral, por ejemplo, es completamente ficticia) y la realidad que trascurre en la República Dominicana bajo la dictadura del general Rafael Leónidas Trujillo (el Chivo). Según su autor: "es una novela, no un libro de historia, por lo que me tomé muchas, muchas libertades. (...) He respetado los hechos básicos, pero he cambiado y deformado muchas cosas con el fin de hacer la historia más persuasiva y no he exagerado" La novela sigue tres líneas narrativas entrelazadas, usando el flash back entre ellas. La primera se refiere a una mujer, Urania Cabral, hija del senador Cabral caído en desgracia, de vuelta a la República Dominicana después de una larga ausencia, para visitar a su padre enfermo, y para termina recordando los incidentes de su juventud y revelando un antiguo secreto a su tía y primas. La segunda historia se centra en el último día en la vida de Trujillo, desde el momento en que se despierta en adelante, mostrando el círculo interno del régimen y al que el padre de Urania, “Cerebrito” Cabral, una vez perteneció. La tercera historia describe a los asesinos de Trujillo, muchos de los cuales fueron leales al gobierno, mientras esperan el coche del Presidente para perpetrar el atentado. Después del asesinato, esta historia nos muestra la persecución a los asesinos. Excepcionales estos últimos capítulos y la figura, aunque excesivamente ponderada del Presidente de la República, Joaquín Balaguer, mas literariamente enorme. Cada aspecto de la trama del libro muestra una visión diferente sobre la República Dominicana su entorno político y social, el pasado y el presente. Cruda, pero objetiva. 


La novela es, pues, un retrato caleidoscópico del poder dictatorial, incluidos sus efectos psicológicos, y su impacto a largo plazo. Los temas de la novela incluyen la naturaleza del poder y la corrupción, y su relación con el machismo y la perversión sexual en una sociedad rígidamente jerárquica y represora. Macabra historia que debe hacernos recordar, o asumir, el pasado, repensarlo, entenderlo para que jamás exista alguna posibilidad para retomarlo, también para entender la realidad presente, y todo para no condenar nuestro futuro. 

Sangriento mural que, con una meticulosa disección, expone la cruel y nefasta dictadura de Rafael Leónidas Trujillo quien “desde hacía tres décadas presidía los destinos de la República y las vidas y muertes de los dominicanos”. La radiografía de una descomposición. Obra maestra.

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