Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche, como dice él, los atardeceres, los arrabales, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor de mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



jueves, 5 de noviembre de 2015

LIBROS QUE VOY LEYENDO: "Los malos del cuento" de Espido Freire

“La intuición puede ser más insidiosa y más sensata que el propio cerebro. Y raras veces se equivoca”



Este año la festividad de Todos los Santos, Samhain, Halloween –que cada cual escoja el detalle que prefiera o los acoja todos- ha tenido un matiz ciertamente especial para mí. Esta celebración ha coincidido con la lectura de un libro, de un magnífico ensayo de Espido Freire: “Los malos del cuento. Cómo sobrevivir entre personas tóxicas” (Ariel, 2013) Y el mencionado matiz de la efeméride, por la circunstancia literaria, ha permitido, y señalado, que entre las personas que he visto disfrazadas de monstruos o monstruos que disimulan su maldad en perfiles humanos, concretara e incluso idealizara, ponerles cara, a personas que por su iniquidad, sin lugar a dudas tóxicas, hacen mi vida más difícil; y de la misma manera, este cuento tan real me ha permitido que les pierda el miedo, a mis engendros dañinos, o a dirimir mis recelosos respetos, para armarme del valor necesario de plantarles cara y si no huir, a reírme, a extender un légamo de indiferencia sobre ellos. Suceso, o dichoso accidente, como digo suscitado por esta guía, por este manual de la autora de “Melocotones helados”. Rubricar, en cualquier caso, lo que leí y me atrajo de su contraportada: “Nos enfrentamos de manera continua a seres que deciden comportarse de manera ilegal o dañina. Este libro pretende hablar de las personas y relaciones perjudiciales más frecuentes, de la posibilidad de detectarlas, y de, si es posible, escapar de ellas, y pretende hacerlo con la ayuda de los ejemplos más antiguos que existen.” Sea como fuere, con independencia de uno u otro matiz, de una u otra intención o deseo, me lo he pasado bien, francamente bien, primero con la lectura y luego (y en ella) a poner rostros a mis monstruos particulares con personajes de fábula, mitológicos o cinematográficos. Reír. Reír de ellos, de mis malos del cuento, en la inconsciente y eficaz manera de destruirlos.

“La vida puede rehacerse a cada momento, y en innumerables ocasiones”

Me gustaría insistir en que “Los malos del cuento” de Espido Freire no es una novela, sino un ensayo que toma la forma de una “guía de supervivencia”, muy útil, práctica, original y amena; en la que radiografía magistralmente la maldad humana a través de determinados especímenes que nos rodean, oscuros, da igual el género, ilustrándolos o asociándolos con personajes de los cuentos tradicionales, de algunos personajes mitológicos clásicos o nórdicos, de la Biblia incluso, con la intención de que a través del símbolo, del icono o la imagen, los arquetipos, puedan detectarse mejor los pormenores de su naturaleza malvada y, al mismo tiempo, ofrecernos el método para contrarrestar o alejar su particular maldición en nosotros. Admirable la autora ya no solo por el ingente acopio de información (psicólogos, periodistas, víctimas, crónica negra... grandes dosis de intuición y sentido común…) sino por hacer de esa vasta documentación una síntesis lucida, una cuestión pericial y, además, hacerla fácil y comprensible, contextualizándola con sucesos como, por ejemplo, el de Marta del Castillo... La sinopsis editorial de la obra recoge perfectamente el mensaje y su intención:


En lo más profundo del bosque o a la vuelta de la esquina, abandonados a las mentiras del lobo disfrazado de abuelita o del internauta anónimo, fascinados por la sonrisa seductora del vampiro o del vecino rijoso… la maldad nos acecha. Porque, como sostiene Espido Freire, «los monstruos existen». Habitan entre nosotros, lo queramos o no; forman parte de nuestra vida cotidiana, desde tiempos inmemoriales: sutiles o sangrientos, sibilinos o brutales, familiares o desconocidos. Son los malos del cuento. Durante siglos, los mitos, las leyendas y los cuentos de hadas han dado cumplida noticia –y aviso– de su presencia, a la par que han servido de guía para enfrentarse a ellos.

 Y eso justamente es lo que se propone esta «guía»: servir de ayuda para detectar, identificar y eludir a las personas y las situaciones dañinas. En un recorrido tan personal como lúcido, Espido Freire relaciona los arquetipos más recurrentes del malvado con las obras literarias de toda índole que nos han aleccionado sobre sus peligros, sin obviar las referencias a tristes sucesos de actualidad. Ameno y escalofriante a partes iguales, el texto nos recuerda algo que sabemos pero que a menudo nos empeñamos en silenciar: el mal existe y debemos estar alerta. Por nuestro propio bien.

“Los malos del cuento” es una guía de vida para sobrevivir a esas personas tóxicas que encontramos en la familia, en el trabajo, en la vecindad y la amistad, en nuestras relaciones sentimentales, aportando las claves necesarias para escapar o enfrentarse a ellas. Ensayo estructurado en diez apartados con su propia “Guía de supervivencia”: “I Vampiros: Los que se alimentan de ti. (Drácula, Lestat, Edward Cullen) II Hombres lobo y ogros: Los que quieren comerte. (El lobo de Caperucita, el ogro de Pulgarcito, Grendel y su madre, el Dragón) III Brujas: Las que quieren destruirte. (La bruja de la casita de chocolate, Medea, Dalila) IV Madrastas, suegras y hermanastras: Las que quieren ser tú. (La madrastra de Cenicienta, la suegra de la Bella Durmiente, la madrastra de Blancanieves, la hermanastra de las Hadas, la bruja de la Sirenita, la Reina de las Nieves) V Los Psicópatas: Los que pueden matarte (La bestia de la Bella y la Bestia, Barba Azul, Krimilda de los Nibelungos, Procusto, El Extranjero) VI Familia y Vecinos: El peligro cercano. (El padre de Piel de Asno, el padre de la Princesa y la Sal, el padre del Hijo Pródigo, Jacob, Lía, las Grayas, el Gigante Egoísta) VII Jefes y Compañeros: Los nuevos reyes, los antiguos vasallos (David, Caín, Loki, Euristeo, Neso, la Golondrina del Príncipe Feliz) VIII Los Manipuladores: Los que obtienen lo que quieren a toda costa. (El rey de Griselda, el marido de El Mozo que casó con Mujer Brava, el Pequeño Príncipe) IX Los Narcisistas: Los que te cazan con su encanto. (Narciso, Dorian Grey, Teseo, Jareth)” Y una notable conclusión en “X Un vistazo a las víctimas: Caperucita Roja y Hansel de nuevo en el bosque”. Un libro genial. Muy recomendable de leer y de repasarlo de vez en cuando.


“No somos héroes. No somos princesas. Somos seres humanos a merced de otros seres humanos, con los que intentamos convivir como mejor sabemos. No existen los finales felices; todos atravesamos infelicidades, enfermedades y problemas, y al final morimos”

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