Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche, como dice él, los atardeceres, los arrabales, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor de mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



lunes, 25 de septiembre de 2017

LIBROS QUE VOY LEYENDO: "El peso de los muertos" de Víctor del Árbol

"- Todos morimos, es cierto,  algunos muchas veces y de muchas maneras durante toda una vida de muertes. Pero ya se acabó"



Recién estrenada la última novela de Víctor del Árbol, "Por encima de la lluvia", yo acabo de terminar, y ahora de reseñar, "El peso de los muertos", (Alrevés, 2016); la "opera prima" de este autor que por méritos propios, por su cuidado, atractivo y singular estilo, ya forma parte indiscutible de mi elenco de escritores imprescindibles; y esto solo tras la lectura de su anterior y magistral novela, "La víspera de casi todo", (Premio Nadal 2016) (http://fjcalv.blogspot.com.es/2016/09/libros-que-voy-leyendo-la-vispera-de.html?m=1). Dicho lo cual, tanto uno como en otro de los libros leídos he encontrado y admirado el sello, la marca identificativa de un gran escritor; aun más encomiable si cabe ante este sorprendente ejercicio de madurez narrativa en su primer trabajo y del que, salvo pequeños defectos normales y excusados a todo escritor novel (incluso el mismo del Árbol, en su sincero y humilde prólogo para esta reedición de una novela  entonces desclasificada, alude: … "Hoy, probablemente, ya no escribiría esta historia de este modo. Y precisamente por eso, no hemos querido manipular el texto ni corregirlo más allá de algunos elementos necesarios. Con sus fallos y sus virtudes esta novela fue una declaración de intenciones. Aquí está ya mi voz narrativa. Mi universo. En él me reconozco y espero que tú, lector, en él me reconozcas"), reconocemos su enorme talla literaria y la extraordinaria fascinación a la que nos induce hacia su universo de intensos clarooscuros, como un cuadro de El Greco donde las letras sustituyen a las pinceladas.  

"- Lo probable y lo increíble son cabos de la misma cuerda.  Si los juntas,  resulta lo inevitable -dijo Liviano, ayudándola a incorporarse"

Argumento:

"Nos gusta creer que podemos enterrar el pasado, pero la memoria reside en nuestro inconsciente,y nuestra historia es a menudo el fruto de nuestra imaginación. Por eso cuando en septiembre de 1975 Lucía recibe una llamada en su casa de Viena desde España, decide que es el momento de regresar a Barcelona y enfrentarse a los fantasmas que la esclavizan. Intuye que su mundo no es tal y como lo ha concebido y ya está cansada de huir y de mentirse, por lo que no puede posponer afrontar su verdadera realidad. Pero, como temía, sus muertos regresan veinte años después en cuanto pisa las calles de Barcelona y retorna otra vez el dolor, la angustia y los temores. Franco agoniza, pero aún deambula lo más duro del régimen, con personajes como el moro Ulises y sus cómplices, en una España en decadencia que se debate entre un sistema decrépito y los nuevos aires de cambio. Mientras, en la prisión Modelo, reside desde hace tres décadas Liviano, quizás la única persona capaz de reconstruir la verdadera historia del general Quiroga y su mujer Amelia al comienzo de la dictadura, la de Nahúm Márquez, la del padre de Lucía y, cómo no, su propia existencia, en un duelo entre el amor y el tormento. El peso de los muertos nos adentra en lo más profundo de la memoria y los miedos de su propio significado."

"El peso de los muertos" ofrece una historia intensa, con fuerza, construída hábilmente con  distintas tramas entrelazadas y desarrolladas en el pasado, en una Barcelona de 1975 y los años cincuenta, con esporádicas escenas en Viena, Melilla y Galicia. Un relato en torno al dolor, el sufrimiento, los remordimientos, las cuentas pendientes, el perdón, las fracturas de un ayer que necesitan ser vengadas, cauterizadas, cerradas. Lucía, su esposo Andrés,  Nahúm Márquez, Amalia Quiroga, el moro Ulises, militar y luego policía, Octavio Cruz, Liviano... son los personajes que hacen la historia y no al revés, plasmando una de las características que definirán la  preciosista narrativa de Víctor del Árbol, junto o entretejido a una realidad o contexto oscuros y desgarradores. 

"- No hay mejor amor que el que es imposible, el que no puede someterse al desgaste del desencanto -murmuró, poniéndose de pie en busca de Lucía,  sin saber si la encontraría viva o muerta. Detestaba esa clase de amantes que se escondía una y otra vez en los gestos inútiles y en las palabras vacías"

Personajes perfectamente caracterizados, trazados con rigurosidad y definición en su más alto espectro vital,  en las acciones y reflexiones, tanto en sus esbozos emocionales como instintivos, de los que no solo tenemos una visión completa sino que llegamos a empatizar con ellos, a quererlos y a odiarlos, a compartir sus miedos y frustraciones,  sus anhelos y resignaciones. Personajes dominados por sentimientos extremos, llenos de dolor, de tristeza, curtidos por hechos terribles, devastadores, como los términos del amor, de luces y sombras, y en los que convergen de tal modo sus límites para alcanzar momentos, situaciones argumentales, que, por sus circunstancias, trascienden a una simple diferenciación entre buenos y malos. Dentro de sus historias, de sus naturalezas, discurre la narración y el interés del lector por desentrañar el motivo de sus temores, luchas,  y reservas.

"Así era la vida,  pensó,  un círculo que termina donde empieza.  Uno anda de chico a viejo sin darse cuenta de que en realidad no avanza,  solo desanda lo andado"

La protagonista principal es Lucía... Lucía y un gran secreto con el que se cose esta adictiva intriga; de acuerdo o acorde a unos momentos históricos, (guerra y posguerra, la dictadura de Franco hasta sus últimos y desesperados estertores), igual de intensos, tenebrosos,  trágicos, de muerte,  persecución, miedos, represión, y donde los muertos siempre pesan, mucho... Escenarios muy bien ambientados,  muy visuales,  a través de los cuales el autor amarra, captura nuestro compromiso y expectación con los protagonistas y la trama. Sensacional. 

"La vida es vida únicamente porque, en efecto,  envejecen los sueños"

Un argumento del que me resisto a hablar más y porque aliento al lector a descubrirlo por sí mismo; solo así, o de esta manera, podrá admirar, deleitarse de la complejidad,  de los matices de una narración extraordinaria, contada con maestría, de esa forma pausada, espaciosa, recreando y reiterándose en el lector la fruición por determinados detalles,  en una descripción,  en una frase,  en una metáfora... pero manteniendo, garantizando una constante atención, a su vez tan dura y, literariamente, bella, capaz de poner los vellos como escarpias, escalofriante, memorable, dolorosa y sentida, emocionante. Víctor del Árbol,  en síntesis. 

"... el doctor Nahúm Márquez tenía los ojos demasiado llenos de vida para ser un asesino"


Y asimismo a la voluntad de no comentar mucho, lo preciso, de su trama, del final no voy a decir absolutamente nada; o acaso de que este no va a dejar indiferente a nadie, y del que se recordará su expresión, su inquietud, su logro, bastante tiempo después de la lectura.

Por último, tras reafirmar mi admiración por la escritura de Víctor del Árbol, a los amantes de la buena literatura solo me queda recomendar, incitarlos a que le lean. Y este "El peso de los muertos" es una buena opción y decisión.

“Una suerte de locura lo dominaba. Aunque no podía ver nada, Nahúm Márquez extendía los dedos hacia las paredes sin ventanas en busca de un poco de luz, o se arrastraba por el suelo sucio de excrementos tratando de huir del goteo exasperadamente lento y constante que caía del techo abovedado, negro de humedad.”

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