Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche los atardeceres, los arrabales, algunos espejos de azogue interior, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor, acaso de lo mío que encuentro en mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



jueves, 8 de enero de 2026

"Se apagaron...."

 


Al fin se apagaron las guirnaldas, los fuegos fatuos y disimulados. Una estrella borrada en el firmamento cercano. Un retal de niebla prendió a la procesión de penitentes de siempre, hiladas de fanales de las noches y de los días que son el mismo día y la misma noche. También las mismas luces frías que alumbran el camino al olvido o hasta el año que viene. 

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