Aquí estoy...

Como si fuese un discípulo de Borges, amo con derroche los atardeceres, los arrabales, algunos espejos de azogue interior, lo mítico y la desdicha. Me gustaría disfrutar ahora de la sencillez de la Belleza. Pero con sosiego. Aunque mis ojos, en un remedo de Terenci Moix, ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba, aunque ya nada pueda devolver la hora del esplendor, acaso de lo mío que encuentro en mi Barrio, de la gloria mítica, no voy a afligirme, ni con la infelicidad, porque la belleza siempre perdura en el recuerdo.



lunes, 17 de noviembre de 2025

PREMIO PUÑETAS 2025

 Después de leer el último Premio Planeta, "Vera. Una historia de amor", del farandulero Juan del Val, no tengo nada que decir. Nada que sobresalga en esa desolada llanura de debes y letras. O acaso destacaría su extensión y facilidad... de lectura, pues para los que jamás abandonamos un libro, por infumable sea, facilita la tarea, obligación, término y olvido. Sin embargo, aliviado por el fin de la... leída, forcé el contacto con el ejemplar un poco más y retrocedí a una de las páginas de su principio. No a una del relato, no, sino a aquella en que se hace mención al jurado que presuntamente eligió y concedió el sustancioso premio a tal... novela. Y decepcionado, sí, indignado, también, exigí reposabilidad, una disculpa, vergüenza, al menos una excusa a tamaña prostitución mercantil y literaria, a esta de otras decisiones anormales al respecto y esclavas del poder editorial, sobre todo a Pere Gimferrer, a Juan Eslava Galán, a quienes alguna vez, muchas, me hicieron amar la Literatura.




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